12 jun 2007

CLAVES PARA FOMENTAR UNA BUENA RELACIÓN PADRES- HIJOS.


Un aspecto muy importante a tener en cuenta sobre la comunicación, es que cuando gritas a tus hijos pierdes la autoridad. Los gritos son ineficaces y no dan el resultado deseado. “Si educas a tu hijo a gritos, no espere que te escuche cuando le hables”

Las bases para una buena relación son:

- Cambio
- Flexibilidad (ya que la rigidez es el camino del fracaso)
- Prevención. (mucho más aconsejable y eficaz que la intervención)

Cuando intentamos hacer una intervención buscando la mejora en algún aspecto del niño, es necesario saber que el niño no se puede comprender como una realidad aislada, sino que hay que entenderlo dentro de un sistema familiar.

El lugar que ocupa el niño según su orden de nacimiento, designa un determinado rol. Normalmente, el primogénito se considera responsable, y en él se depositan grandes expectativas. El que nace en segundo lugar, suele ser rebelde o creativo, debido a la situación de encontrarse entre su hermano mayor (responsable) y el pequeño, que suele llevar el cartel de “mimado”
En otras ocasiones asignamos este papel a la herencia, por ejemplo decimos: “eres igual que tu abuelo” y da igual lo que se haga, porque a la más mínima ocasión se comparará su comportamiento con el de éste.

El poder de los refuerzos.

En multitud de ocasiones nos centramos en la crítica y el reproche sin imaginar las consecuencias negativas que esto tiene a corto y largo plazo.
Hay que ser generosos a la hora de alabar. Por ejemplo, si nuestro hijo aprueba 6 asignaturas y suspende 2, no podemos simplemente fijarnos en los suspensos, olvidando el esfuerzo que ha hecho con el resto de aprobados.

Es muy importante mostrar reconocimiento hacia lo positivo, las miradas, las caricias, hacer cosas juntos, etc, es el tipo de refuerzo positivo pertinente, restándole importancia al dinero y al regalo de objetos materiales.
La atención es el mejor regalo, como retirar la atención es el peor castigo. Cuando queremos eliminar una conducta, hay que retirarle la atención, y con el tiempo tiende a desaparecer.
Además, es necesario asignar responsabilidades para que tenga los pies en la tierra.

Creencias y expectativas

En muchas ocasiones el creer origina la realidad, así pues, es necesario cambiar la postura ante las malas expectativas de nuestros hijos. Jamás se puede partir de la idea: “éste no va a cambiar”
Educar es aprender a encontrar lo mejor de cada uno, de esta forma, es necesario explorar las cualidades de los hijos, que a veces no vemos.
Adecuada autoridad

Tener autoridad no consiste en ser estricto ni en elevar la voz. La autoridad deriva del sentido de la justicia, empatía, comprensividad y diálogo.
Otra equivocación que cometemos los padres es confundirnos con “amigos” de nuestros hijos. Hemos de tener confianza y diálogo, pero nunca sentirnos erróneamente sus confidentes.

Es conveniente establecer unos límites razonables, y poner normas comprendiendo que en ocasiones hay aspectos que no se pueden negociar.
Los padres han de ser supervisores y asesores, pero deben mostrar autocontrol y evitar conductas como leer un diario o agenda.
Por otra parte, el castigo ha de usarse como último recurso, debe ser proporcional y estar vinculado a una conducta positiva.

¿Cómo mejorar la comunicación?

Es necesario ser asertivo, explicar razones, pero no imponerlas. Evitar sermonear y repetir siempre usando un tono de voz sereno y respetuoso.
Además, hay que escuchar a los hijos entendiendo que “escuchar” consiste en ir más allá de oír palabras.

Se deben evitar frases típicas como:

- Vas a ser un fracasado
- Eres el mejor
- Como hagas.... ya no te quiero
- Si, ya, como aquella vez que.....
- Mira tu hermana. Toma ejemplo
- ...... y punto
- Muy bien, pero si te hubieras esforzado más.....

En cuanto a los conflictos, siempre van a existir, pero deben concebirse como una oportunidad de cambiar y mejorar las cosas. Hay que pedir opinión, ofrecer alternativas y ceder; buscar la satisfacción de todos.

Respecto a los hábitos de estudio, los padres han de comprender que estudiar no consiste en tener fuerza de voluntad, sino que es necesario motivar a los hijos, fomentarles la curiosidad de aprender, y por supuesto dar ejemplo con conductas como la lectura. Las palabras enseñan, los ejemplos arrastran.

En cualquier caso, los padres han de tener su vida propia, ya que si se viven por y para los hijos exclusivamente, con la emancipación de éstos se crea un gran vacío y mucho malestar. Siempre recordar que un padre feliz educa mejor




Marta Merino García
Pedagoga

14 may 2007

TRASTORNO DE LA ALIMENTACIÓN

Los trastornos en la alimentación es un problema muy grave que sufre un alto porcentaje de personas en la actual sociedad.
Puede definirse como: “Enfermedad causada por la ansiedad y por una preocupación excesiva por el peso corporal y el aspecto físico. Se da cuando la comida se convierte en el eje a partir del cual gira la vida de una persona”.

Los trastornos de alimentación más comunes son: la anorexia, la bulimia y la obesidad. En esta ocasión nos centraremos en los dos primeros.

En la siguiente tabla se reflejan ASPECTOS DE VULNERABILIDAD para enfermar.

BIOLÓGICOS

- Ser mujer
- Ser adolescente (en la anorexia, no en la bulimia)
- Llegar a la adolescencia con sobrepeso
- Componentes genéticos
PERSONALES

- Desarrollo puberal temprano
- Tener una baja autoestima
- Tendencia a la depresión o ansiedad
- Alto rendimiento escolar
- Marcado sentido de la ineficacia personal
SOCIALES

- Antecedentes en la familia
- Familia desestructurada
- Valores de perfección el la familia
- Profesionales de riesgo: modelos, bailarinas y deportes competitivos


La ANOREXIA NERVIOSA consiste en presentar un rechazo a mantener el peso corporal igual o por encima del valor mínimo normal considerando la edad y la talla

Algunos de los SINTOMAS a los que los padres deben estar atentos para detectar la enfermedad en sus hijos, además de la restricción de alimentos de bajos contenido calórico son:

- Pesarse todos los días e incluso varias veces
- Comer de pie, y al terminar moverse
- Trocear mucho los alimentos, darles vueltas
- Aumentar las horas de estudio
- Aumento de la irritabilidad, peleas a la hora de comer
- Negación de la enfermedad
- Dificultad de concentración
- Hipotermia
- Palpitaciones y mareos
- Amenorrea (falta de menstruación)
- Piel seca y pálida, pelo quebradizo

La BULIMIA se caracteriza principalmente por la presencia de un apetito voraz seguido de un atracón y de sentimientos de culpabilidad.
Existen dos tipos de bulimia:

- Purgativa, que consiste en la provocación del vómito o uso excesivo de laxantes…
- No purgativa, donde se emplean conductas compensatorias como el ayuno o el ejercicio físico excesivo.

Para detectar a un enfermo de bulimia, hay que observar estos SÍNTOMAS

- Restricción en comidas normales
- Almacenamiento de comida
- Niegan la ingesta de los atracones, así como la enfermedad
- Abuso de tabaco, alcohol…
- Inestabilidad anímica y alteración de las relaciones sociales
- Van al baño tras comer
- Mucha ansiedad
- Problemas dentales
- Arritmias cardiacas y disminución de la tensión arterial: mareos
- Dolores abdominales
- Menstruación irregular
- Oscilación de peso

FACTORES DE PROTECCION

La familia cumple un papel primordial en la mejora del enfermo, tanto por su contacto directo, como para intermediar buscando ayuda profesional y facilitando una óptima vida social.
En muchas ocasiones, la familia no comprende la conducta del afectado; no acepta que una persona con una figura corporal adecuada o incluso excesivamente delgada, pueda verse con sobrepeso. Esto puede dar lugar a comentarios o comportamientos por parte de los familiares que no beneficien al enfermo.
Así pues, lo más importante es comprender que las personas con anorexia y bulimia tienen una distorsión de su imagen corporal, es decir, sufren un trastorno en su funcionamiento mental, que hace que realmente se perciban “gordas” por muy delgadas que estén.

PAUTAS DE ACTUACIÓN
2
Conocer el IMC(Índice de masa corporal) = peso/ talla . Se considera que una persona está saludable cuando el resultado está entre 20 y 25.

• FAMILIA Y AMIGOS: Cohesión y comunicación. Comprenderse como parte del problema, dispensar afecto y comprensión, compartir los intereses, convertir la hora de la comida en un ritual de placer, fomentar la capacidad crítica ante los Medios de comunicación….
• AYUDA PROFESIONAL: Tratamiento Interdisciplinario médico, nutricional y psicológico a nivel individual, familiar y terapias en grupo
• SOCIALES: Compatibilizar las actividades académicas con otras lúdicas, formar parte de redes sociales a través de clubes, equipos y pandillas.
Marta Merino García. Pedagoga.

22 mar 2007

Trastorno por ansiedad, características.


1. Trastorno angustia por separación:
separación de padres, cambios bruscos de casa, colegio, enfermedad, etc. No sabe dar solución a la pérdida.
Síntomas: niños bien integrados, no se separan de la persona más cercana, lloros, se inventan enfermedades, no quieren estar solos, pesadillas, miedos.

2. Trastorno de evitación:
Temor a lo nuevo, o personas desconocidas, se sienten inseguros e intentan evitarlas, no participa en situaciones nuevas, lentitud para adaptarse, tienen pocos amigos, no interactúan, rechazan hablar, se esconden, suelen ser hijos únicos que se desarrollan en medios muy adultos, rendimiento escolar bueno, afectuosos y cariñosos en casa, sobre los 11 años suele remitir.

3.Trastorno de angustia excesiva o generalizada:
Preocupación excesiva, no se es realista con los acontecimientos futuros, perfeccionistas, exigentes y rígidos. Sienten la necesidad de destacar en todas sus actividades, son inseguros, presentan quejas somáticas como tensiones, dolor de espalda, de cabeza, etc. Suelen tener buen rendimiento escolar,

Suelen aparecer en niños/as a los que se le alaban todas sus conductas y se las reconoce de forma excesiva y al enfrentarse a una situación real él solo, se da cuenta que no cuenta con el apoyo sobre todo de la madre.

Datos más significativos en torno a la anorexia y tipos que se dan durante la etapa infantil.

- Anorexia precoz: Primera semana. Primer contacto no gratificante con el alimento. Suele desaparecer. Niños delgados, nerviosos y con dificultad para dormir.

- Anorexia 2º semestre. Cuando se cambia de alimentos salados, nuevas texturas etc. Introducir lentamente nuevos sabores.

- Anorexia de inercia o anorexia simple: no coopera en la alimentación, vomita, mantiene la comida en la boca. No les gustan los nuevos sabores.

- Anorexia de oposición o anorexia compleja: episodios acompañados de perturbación del sueño, excesiva actividad, espasmos, carácter difícil.

- Anorexia en la segunda infancia: cuando se les exige comer como a adultos, el niño sabe ya lo que quiere, sus conductas son de oposición frente a la rigidez de los padres.

- Anorexia mental: aparece en la pubertad.